Sola Fide, Solafideísmo
Información de carácter general
Martin Lutero proclamó el mensaje de la promesa divina y denunció los méritos humanos
con los cuales, según temía, la mayoría de los católicos creía que ganaban el favor de Dios.
Muy pronto el luteranismo llegó a ser más que la experiencia de Lutero, pero nunca se
desvió de su tema de que la gente se justifica con la sola gratia de Dios y con la sola fide -
es decir, sólo por la iniciativa divina de la gracia recibida a través del don divino de la
fé. Puesto que Lutero llegó a sus descubrimientos leyendo la Biblia, quiso añadir también a
su lema la exortación sola scriptura, que significa que los luteranos deben recurrir sólo a la
Biblia como fuente y norma de sus enseñanzas.
Sola Fide - Sola Gratia - Sola Scriptura
Información general
Martín Lutero inició su Reforma Protestante basado en los conceptos de esas tres frases
latinas. Sola gratia significa “sólo por la gracia divina”, lo que quiere decir que las
personas no pueden “ganar” su entrada al cielo mediante las buenas obras, sino que para
ello dependen enteramente de la generosidad y gracia de Dios. Esto eliminó el valor de los
“méritos humanos” y estableció que sólo Dios puede lograr tal resultado.
Sola fides significa “sólo por la fé”, lo que se refiere al lado humano del concepto anterior.
Puesto que la gente no puede “ganar” activamente su entrada al cielo, fue necesaria esta
afirmación para describir exactamente el requerimiento que se hace de nosotros.
Esencialmente dice que cada uno de nosotros debe aceptar totalmente que el Señor es Dios,
el único Dios, y que reconocemos Su Expiación como liberadora de la humanidad para que
pudiera aceptarlo a El. Cuando alguien cree esto profundamente, cumple la responsabilidad
humana, lo que induce al Señor a proporcionar su Gracia.
Habitualmente, con esas dos frases se asocia una tercera expresión latina, Sola Scriptura,
que quiere decir “sólo por la Biblia”. Más que confiar en que ningún ser humano dé
información sobre importantes asuntos religiosos, esa afirmación significa confiar SOLO
en lo que dice la Sagrada Escritura. Martín Lutero había descubierto todo esto EN la
Bilbia, y por eso es que añadió esta última frase. Antes de eso se había desarrollado el
proceso de “indulgencias”, por el que los ricos podían dar grandes sumas de dinero a la
Iglesia (supuestamente, una “buena obra”) a cambio de que se les garantizara su entrada al
cielo. Lutero indicó que tal procedimiento no tenía valor a los ojos de Dios y, más
generalmente, que en realidad no tenemos ingerencia alguna en lo que Dios elija hacer con
cada uno de nosotros.
Solafideísmo (del latín sola fides – sólo la fe)
Información avanzada
Es la doctrina de que la salvación es sólo por la fe. El término emergió a consecuencia
de la traducción que Lutero hizo de Rom. 3:28, en la que agregó la palabra "solamente" a la
frase "el hombre se justifica [sólo] por la fe, aparte de las obras de la Ley " (NASB). Fue
severamente castigado por esto, pero Erasmo lo defendió; la traducción es justificable en
vista de la única alternativa, a saber, la justificación por las obras, que Pablo expresamente
rechazó. El Concilio de Trento (1545-63), por otra parte, se opuso vigorosamente a la
traducción de Lutero y todo lo que ella implicaba, declarando: "si alguno dijera que la
justificación por la fé no es más que confianza en la misericordia divina que por obra de
Cristo remite los pecados, o que esta sola confianza es aquello por lo que se nos justifica,
sea anatema " (Sesión 6, Can. 12).
Implícita en el solafideísmo está la doctrina del monergismo divino, según la cual la
salvación del hombre depende totalmente de la actividad de Dios y no está en modo alguno
condicionada por la acción del hombre. La opción de éste por el pecado lo ha hecho
incapaz de la acción espiritual; está espiritualmente muerto. Como no sea rescatado por una
fuente externa a él, perecerá eternamente en ese estado. Dios ha tomado la iniciativa
restableciendo para sí a la humanidad con la muerte de Cristo (obediencia pasiva de Cristo
a la Ley), que quita la culpabilidad del hombre, e imputando la justificación de Cristo (que
El logró en la Tierra a través de su obediencia activa de la Ley) a los que creen. La fé
salvadora no es una cualidad innata del hombre caído sino que es un don de Dios (Efes. 2:8;
Fil 1:29) comunicado al escuchar el evangelio (Rom. 10:17). El ordo salutis (“orden de la
salvación”) es la actividad de Dios en la gracia desde el inicio hasta la consumación.
Comprensiblemente, el solafideísmo se opone al pelagianismo, el semipelagianismo y el
sinergismo, todos los cuales atribuyen, de una u otra forma, la justificación, o su
aprehensión, a la acción de hombre.
F R Harm
Bibliografía
L Berkhof, Teología Sistemática; E L Lueker, Enciclopedia Luterana, 726; F E Mayer, Los
cuerpos religiosos de América; C S Meyer, N I D C C, 914; F Pieper, Dogmática Cristiana,
II; A H Strong, Teología Sistemática; H C Thiessen, Conferencias sobre teología
sistemática.
Esta traducción ha sido hecha por: María Victoria Castillo
La presentación original (en inglés) de este documento está en
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