Humanismo Cristiano

Información de carácter general

El Humanismo es una perspectiva educacional y filosófica que enfatiza el valor del individuo y la importancia central de los valores humanos en contraposición a la creencia religiosa; fué desarrollada en Europa durante el Renacimiento, influída por el estudio de la literatura y la filosofía griegas y romanas clásicas. Así, el humanismo comenzó como un programa educacional denominado Humanidades, que inculcaba aquellos valores seculares antiguos que fueran congruentes con las enseñanzas cristianas. Muy a menudo los humanistas del Renacimiento fueron cristianos devotos, pero promovieron valores seculares y el amor a la antigüedad pagana.

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Humanismo del Renacimiento

El fundador del humanismo del Renacimiento fue Petrarca (1304-74), poeta italiano y hombre de letras que trató de aplicar los valores y lecciones de la antigüedad a cuestiones de la fé y moral cristianas de su tiempo. Hacia fines del siglo XIV la expresión "studia humanitatis" (estudios humanísticos) había llegado a significar un ciclo educacional bien definido que incluía gramática, retórica, historia, poesía y filosofía moral, basadas en autores y textos latinos clásicos. Para asegurar la permanencia del humanismo después del éxito inicial de Petrarca fue clave el canciller florentino Coluccio Salutati (1331-1406), que escribió numerosos y doctos tratados y mantuvo una copiosa correspondencia con literatos contemporáneos. Junto con su joven discípulo Leonardo Bruni (1369-1444), Salutati empleó el studia humanitatis como base de una vida de servicio activo al Estado y a la sociedad; Bruni, en particular, creó una nueva definición de la tradición republicana de Florencia, defendiendo a la ciudad en cartas y panegíricos.

Los humanistas del siglo XIV se habían apoyado principalmente en el Latín. A principios del siglo siguiente el griego clásico pasó a ser una disciplina muy importante, que proporcionaba a los académicos un conocimiento más cabal y preciso de la civilización antigua; se incluían muchas de las obras de Platón, la épica homérica, las tragedias griegas y las narrativas de Plutarco y Xenofonte. Poggio Bracciolini (1380-1459), canciller del Florencia y secretario papal, descubrió importantes textos clásicos, estudió las ruinas e inscripciones romanas y creó la disciplina de la arqueología clásica; también criticó la corrupción e hipocresía de su época en mordaces sátiras y bien argumentados diálogos. Lorenzo Valla (c. 1407-57), editor de textos y uno de los más grandes eruditos clásicos de su tiempo, probó que la Donación de Constantino, documento medieval que fundamentaba las pretenciones de autoridad temporal del papa, era un fraude.

La fundación (c.1450) de la academia Platónica en Florencia por Cosme de Medici marcó un cambio en los valores humanistas desde los problemas políticos y sociales, a la especulación acerca de la naturaleza de la humanidad y del cosmos. Intelectuales como Marsilio Ficino y Giovanni Pico della Mirandola emplearon su conocimiento del griego y del hebreo para conciliar el pensamiento platónico con el misticismo judío, la tradición hermética y la ortodoxia cristiana, en busca de una philosophia perennia (filosofía duradera).

La obra de los humanistas italianos pronto se extendió al norte de los Alpes, encontrando publico receptivo entre los pensadores ingleses como John Colet (c. 1467-1519), que aplicó al estudio de la Biblia los métodos críticos desarrollados en Italia. En los Países Bajos, Desiderio Erasmo fue el más influyente de los humanistas cristianos. En sus Coloquios y en el Elogio de la Locura (1509), sartirizó la corrupción de sus contemporáneos, especialmente la del clero, en comparación con las enseñanzas de la Biblia, del cristianismo primitivo y lo mejor de los pensadores paganos. En sus Adagios (1500 y ediciones posteriores) mostró la consistencia de las enseñanzas cristianas con la antigua sabiduría pagana. Con todo, Erasmo dedicó la mayor parte de su energía y estudios a establecer ediciones correctas de las fuentes de la tradición cristiana, tales como su Nuevo Testamento Griego (1516) y traducciones de los Padres de la Iglesia griegos y latinos. Su amigo Tomás Moro escribió otra crítica humanista de la sociedad, Utopia (1516), que atacaba la corrupción del poder, la riqueza y el status social. Para mediados del siglo XVI el humanismo había ganado amplia aceptación como sistema educacional.

Tipos posteriores de humanismos

Hacia el siglo XVIII la palabra "humanista" había llegado a identificar una actitud puramente secular, que a menudo rechazaba del todo al cristianismo. En el siglo XX el término había tomado varios significados diferentes, frecuentemente contrapuestos. En las obras del filósofo pragmático Ferdinand Schiller (1864-1937), el humanismo es visto como la comprensión filosófica que surge de la actividad humana; Irving Babbitt usó el término para describir una reacción contra el romanticismo y el naturalismo en la literatura; Jean Paul Sartre propugnó un humanismo científico que postulaba el valor de lo humano basado en la teoría marxista, y el católico Jacques Maritain intentó formular un humanismo cristiano nuevo basado en la filosofía de Tomás de Aquino. La Asociación Humanista Americana, salida del movimiento Unitario, sostiene que los seres humanos pueden satisfacer necesidades religiosas desde su interior, desechando el concepto de Dios como inconsistente con el pensamiento avanzado y la libertad humana. En años recientes, grupos cristianos fundamentalistas de los Estados Unidos han declarado su oposición al "humanismo secular", una ideología antireligiosa que creen que impregna a la sociedad estadounidense, incluyendo sus principales iglesias, y a la que culpan por las fallas morales de dicha sociedad.

Benjamin G. Kohl

Bibliography:
Bullock, Alan, La tradición humanista en Occidente (1985); Garin, Eugenio, El humanismo italiano (1966); Kohl, Benjamin G., and Witt, Ronald G., eds., La República terrenal: humanismo italiano sobre gobierno y sociedad (1978); Kristeller, Paul O., El pensamiento renacentista y sus fuentes (1979); Nash, Paul, Modelos humanos (1968); Trinkaus, Charles, El ámbito del humanismo renacentista (1983).


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Información de carácter general

El Jacques católico Maritain intentó formular un humanism cristiano nuevo basado en la filosofía de Thomas Aquinas. La asociación americana del humanista, que creció fuera del movimiento de Unitarian, sostiene que los seres humanos pueden satisfacer necesidades religiosas de dentro, desechando el concepto del dios como contrario con pensamiento avanzado y la libertad humana. En años recientes, los grupos cristianos fundamentalistas en los Estados Unidos han declarado su oposición " humanism secular, " una ideología antireligious que creen impregnan a sociedad americana, incluyendo las iglesias principales, y que culparon por sus failings morales.


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Información Avanzada

El Humanismo Cristiano es la visión de que los individuos y su cultura tienen valor en la vida cristiana. Justino Mártir parece haber sido el primero en formular un cristianismo que incluyó la aceptación de los logros clásicos, como indicó en la Apología (1,46): que Cristo, el Verbo, había puesto la cultura bajo su control. Creía que tal enfoque sustraería a los creyentes de llevar vidas vulgares, impidiendo al mismo tiempo que dieran más preeminencia a la cultura humana que a las verdades de la fé.

Durante la Edad Media se le dio poca atención al humanismo, pero con el principio del Renacimiento hubo un revitalización de ese enfoque. El humanismo del Renacimiento era a la vez una perspectiva y un método; se le ha descrito como "descubrimiento de sí mismo y del mundo, por parte del hombre". Se aceptó el valor de la existencia terrenal en sí misma, y el Más Allá del cristianismo medieval fue desacreditado; los humanistas pensaban que la búsqueda de la vida secular era no sólo apropiada sino incluso meritoria.

Muy ligada a la nueva visión de la vida mundana iba una devoción a la naturaleza y su belleza como parte de un perspectiva religiosa ampliada. Con todo, el humanismo del Renacimiento debe considerarse desde otro amplio punto de vista: los involucrados en él se habían dedicado a la studia humanitatis, o artes liberales, que incluían historia, crítica literaria, gramática, poesía, filología y retórica. Estas materias fueron enseñadas desde los textos clásicos del período greco-romano, con la intención de ayudar a los estudiantes a entender a los demás y a tratar con ellos; los humanistas valoraron, además, objetos y manuscritos antiguos y trataron de restaurar estilos de vida clásicos.

Muchos cristianos, incluyendo Savonarola y Zwingli, reaccionaron contra el enfoque más secular del humanismo, pero otros, como John Colet, Tomas Moro y Erasmo pensaban que el renacimiento del clasicismo y del desarrollo de la crítica histórica tendría grandes ventajas; se ha hecho notar que incluso Juan Calvino acusa influencia del humanismo. Las nuevas herramientas filológicas del Renacimiento eran útiles en el estudio de la Biblia, y la antigua visión del hombre daba pié a la promesa de un mejor gobierno y una mayor justicia social. La conjunción entre la preocupación ética y social del Renacimiento, y la fuerza introspectiva del cristianismo, sugirió a muchos de los eruditos del siglo XVI la posibilidad de la renovación de la Iglesia. La enseñanza humanista cristiana fue mantenida viva por muchos Anglicanos, por los moderados en la Iglesia de Escocia, por ciertos pietistas alemanes, y por intermedio de la filosofía de Kant. Continúa en el siglo XX entre escritores como Jacques Maritain y Hans Kung.

Los que creen que la revelación cristiana tiene un énfasis humanista destacan que el hombre fue hecho a imagen de Dios, que Jesucristo se hizo hombre en la encarnación, y que el valor del individuo es una constante en la enseñanza de Jesús. De hecho, cuando se le pidió una síntesis de la vida que complace a Dios, Cristo aconsejó a quienes le oían "amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente" y "amar al prójimo como a ti mismo" (Mat. 22:37, 39).

Los humanistas cristianos reconocen las contribuciones de otras formas de humanism, tales como la variedad clásica que descubrió el valor de la libertad humana, y la marxista, que postula que el hombre ha sido apartado de la vida buena porque está desposeído de propiedad y subordinado a las fuerzas materiales y económicas; pero advierten que estas otras formas pueden degenerar en un individualismo excesivo o en un colectivismo salvaje porque operan sin Dios. El humanista cristiano valoran la cultura pero admite que el hombre sólo se desarrolla plenamente en la medida en que entra en una correcta relación con Cristo. Cuando eso sucede, una persona puede experimentar un crecimiento en todas las áreas de la vida en cuanto nueva creación de la Revelación (2 Cor. 5:17; Gal. 6:15).

R G Clouse

Bibliografía
L Bouyer, Humanismo Cristiano; Q Breen, Juan Calvino: Un estudio del Humanismo francés; H Kung, Qué es ser cristiano; J Maritain, Humanismo Verdadero; J I Packer, Conociendo Al Hombre; G Toffanin, Historia del Humanismo; C Trinkaus, A nuestra imagen y semejanza; W Bouwsma, Interpretación del Humanismo Renacentista.


Esta traducción ha sido hecha por: María Victoria Castillo



Este tema presentación en el original idioma Inglés



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